SOTEU 2025: unidad, independencia y made in Europe

SOTEU 2025: unidad, independencia y made in Europe

29/9/2025 | CEU

SOTEU 2025: unidad, independencia y made in Europe

El discurso sobre el estado de la Unión pronunciado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este miércoles 10 de septiembre de 2025, ha sorprendido desde el comienzo por sus alusiones a la guerra y, sobre todo, a la unidad europea para encarar un futuro incierto y lleno de amenazas externas.

Rita Fernández Vela

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha inaugurado el discurso expresando algo que se siente en Europa desde hace años: que el mundo parece que está en llamas, pero es que en realidad no lo parece, sino que es así. Lo ha ejemplificado con la situación que vive Ucrania desde que comenzó la invasión rusa en febrero de 2022.

Una introducción que no deja indiferente a nadie: pone de relieve el momento de incertidumbre e inestabilidad que se vive fuera de las fronteras de la Unión Europea, pero que también hace que la Unión Europea tenga que estar preparada para garantizar su propia seguridad en caso de ser necesario.

Seguido de ello, ha tomado la palabra la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dando comienzo al discurso sobre el estado de la Unión. Von der Leyen ha expresado que Europa está en una lucha, por la paz y por ser independiente, una lucha por los valores europeos y la democracia, en una lucha por la libertad de poder determinar su propio futuro. Ha afirmado de forma solemne que la Unión Europea es fundamentalmente una unión de paz. De igual forma y sin la finalidad de ocultar o maquillar la realidad, ha expresado algunas de las mayores preocupaciones tanto para la Comisión Europea como para los ciudadanos europeos: el deterioro de la situación europea, el impacto sufrido en territorio europeo derivado de las crisis globales, el aumento del coste de vida, o la gran complejidad de la situación en Gaza y Ucrania.

Von der Leyen ha sido tajante: Europa debe luchar, debe luchar por tener más poder. De hecho, no solo tiene que luchar por ser más relevante en la escena internacional, sino que, además, ha expresado que una nueva Europa tiene que emerger, y que este debe ser el momento de independencia de Europa. Pero no se ha limitado a hablar de poder o de lucha por ser un actor internacional relevante, sino que ha ido más allá: la Unión Europea ha de tener la capacidad de velar por su propia seguridad, además de la capacidad de determinar su propio destino.  Para lograrlo, ha nombrado una palabra clave a lo largo del discurso: la unidad. Von der Leyen recuerda que, siempre que ha habido unidad y una ambición común entre los Estados miembros, las instituciones europeas, y las fuerzas democráticas proeuropeas, se han logrado los objetivos deseados.

Aun así, la propia Von der Leyen es consciente de que la unidad y el acuerdo entre los 27 Estados miembros con respecto a la seguridad y defensa no es algo fácil de lograr, y es por ello que ha planteado la siguiente pregunta: ¿Europa tiene estómago para luchar? ¿O las divisiones no le dejará hacerlo?

La lucha, la ambición de más poder, la seguridad, la defensa… A esta temática, central en el discurso y que ha abordado al comienzo, le ha seguido la situación en Ucrania.

Von der Leyen ha afirmado que la libertad de Ucrania es la libertad de Europa. Es contundente al afirmar que la diplomacia de Rusia no es fiable, poniendo de ejemplo los ataques con drones en territorio ucraniano que se han producido esta semana. También ha confirmado una noticia que afecta directamente a la seguridad de un Estado miembro y, por ende, al conjunto del territorio europeo:  Rusia ha violado el espacio aéreo polaco haciendo uso de drones, por lo que Von der Leyen ha mostrado su solidaridad con los polacos.

Para frenar a Rusia, Von der Leyen defiende que la Unión Europea debe preparar más sanciones, hacer más presión; Von der Leyen afirma que esta es la guerra de Rusia, y es Rusia quien debería pagar. Además, propone crear una nueva forma de financiar el apoyo a Ucrania, asociada a los activos rusos, además de un nuevo programa, Qualitative Military Edge, destinado a reforzar las capacidades de las fuerzas armadas ucranianas.

Von der Leyen relata su experiencia visitando a los Estados miembros más próximos geográficamente a Ucrania, donde son conscientes y afirman que la Unión Europea no tiene más tiempo que perder; visto el temor y la incertidumbre que viven los países más próximos a territorio ucraniano, Von der Leyen advierte de que Europa defenderá cada centímetro cuadrado de su territorio.

La idea de unidad y de mayor poder de la Unión Europea viene de la mano de la futura ampliación, asunto al que también se ha referido, afirmando que Europa debe ser grande, fuerte, estar unificada y que, para ello, se tiene que pensar en países como Moldavia, Ucrania, y los Balcanes Occidentales, y visualizar su futuro dentro de la Unión Europea.

Un tema que tampoco iba a pasar desapercibido es la situación en Gaza. Von der Leyen se resigna a expresar que, lo que ha sucedido allí está sacudiendo la conciencia del mundo, y que la hambruna provocada por el hombre nunca puede ser un arma de guerra.

También es consciente de las limitaciones de la Unión Europea – o más bien de los Estados miembros – de alcanzar acuerdos con respecto a la situación en Gaza, o de actuar del mismo modo (la razón es simple: cada Estado miembro establece su propia Política Exterior y, por ende, no todos han tomado las mismas medidas en cuanto a la situación en Gaza). Von der Leyen expresa que esta falta de coordinación entre Estados miembros le entristece, porque, según ella, Europa debe liderar la solución. De hecho, ya ha tomado cartas en el asunto para hacerlo: entre otras medidas, la Comisión Europea propondrá la suspensión parcial del acuerdo de asociación comercial con Israel. También ha adelantado que se creará un grupo destinado a la reconstrucción de Gaza, eso sí, haciendo alusión a la participación en él de otros socios internacionales.

Von der Leyen expresa su solidaridad con las víctimas de los ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023, rechazando cualquier pacto con Hamás, a quien calificada como organización terrorista. También pide la liberación de los rehenes israelíes, y la entrada de ayuda humanitaria en Gaza. Pero si hay algo que asombra es lo siguiente: hace mención a la solución de dos estados. Por un lado, refiriéndose a Israel, y por otro, a una autoridad palestina que sea viable.

Dejando a un lado la seguridad y la defensa, Von der Leyen continúa con la competitividad. Afirma que la independencia de la Unión Europea depende de la capacidad para competir. Además, añade que Europa tiene todo lo necesario para prosperar, gracias a la existencia del mercado único. Expone su idea de invertir en tecnologías limpias, y en los beneficios que traería consigo el euro digital.  Pone el foco en que las empresas europeas y los mejores de Europa, se queden en Europa y no tengan que salir de ella para buscar financiación en terceros estados. De nuevo, Von der Leyen es consciente de las limitaciones de la Unión Europea – sin tratar de esconderlo – y es que, como recoge el Informe Letta, el mercado único es incompleto en ámbitos como el de las finanzas, el de las energías y el de las telecomunicaciones.

En relación con la competitividad, Von der Leyen menciona la Inteligencia Artificial, expresando el objetivo de que se cree una IA europea que sea capaz de ayudar a impulsar la industria europea.

En cuanto al sector europeo de las tecnologías limpias, expresa que debe permanecer aquí, en Europa. Pero no solo eso, sino que se va a introducir el criterio made in Europe en la contratación pública en cuanto a las tecnologías limpias. Aparte de la industria, los materiales de estas tecnologías deberían estar presentes en Europa, haciendo una verdadera economía circular.

Von der Leyen también es consciente de los problemas cotidianos que afectan a parte de los europeos: el empleo de calidad o el aumento del coste de la vida. Por ello, propondrá una ley de empleo de calidad. También presentará un plan para erradicar la pobreza de aquí a 2050, seguido por una serie de paquetes de medidas sobre el coste de la vida. Von der Leyen expresa que la subida del coste de vida es debido a varios factores, como el energético; el coste de la energía aumentó debido a la dependencia de los combustibles fósiles rusos. Por ello, anima por apostar por la energía limpia generada en Europa, cosa que solo se podría lograr si se modernizasen las estructuras necesarias para ello. Por ende, se propondrán medidas y una iniciativa denominada Autopistas Energéticas.

En cuanto a la vivienda, afirma que el hogar se ha convertido en una fuente de ansiedad para los europeos, debido al aumento de los precios en más de un 20% desde 2015. Para afrontar esta situación, presentará el primer plan europeo de vivienda asequible.

Seguido de la vivienda, aborda el asunto automovilístico: dice que millones de europeos quieren comprar automóviles europeos a precios asequibles. También informa de que habrá una nueva iniciativa de fabricación de coches pequeños asequibles, que Europa deberá tener un coche eléctrico made in Europe, y que no hay que permitir que China y otros países conquisten este ámbito.

La alimentación también es algo crucial en la Unión Europea. Von der Leyen expresa que en Europa tenemos acceso a alimentos de alta calidad. Explica que, los ganaderos, agricultores y pescadores son quienes salvaguardan las tierras y son la clave de la seguridad alimentaria europea, pero que se enfrentan a grandes problemas: la competencia desleal y el exceso de burocracia. Es consciente de que los agricultores y ganaderos merecen mejores condiciones, siendo insuficientes las mejoras con el fin de disminuir los trámites burocráticos a los que se tienen que enfrentar. Según ella, se debe fortalecer la cadena de valor de los agricultores, afirmando que tienen derecho a recibir un precio justo por lo que producen, y que se revisará la legislación sobre prácticas comerciales desleales.

Además, siguiendo en la línea del made in Europe, informa de que se creará una campaña llamada compre alimentos europeos, porque, según ella, los alimentos europeos son los mejores del mundo.

El discurso continuaba haciendo referencia al nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, sobre el que Von der Leyen dice que el mismo otorga estabilidad, evitando el caos que produciría una guerra comercial total con Estados Unidos. Sin embargo, pone el foco en otros socios comerciales como México, Mercosur o India.

También menciona de forma rápida la sanidad y el temor a que se produzcan crisis sanitarias mundiales, debiendo encabezar la Unión Europea una iniciativa sanitaria que aporte resiliencia.

Avanzando hacia el final del discurso, Von der Leyen habla sobre la desinformación y la necesidad de erradicarla en territorio europeo, apostando por los medios independientes y la libertad de prensa como figuras claves en toda democracia. Al igual que, con las redes sociales, a las que se refiere con temor ya que, su uso sin control de los progenitores pueda causar daños, sobre todo en menores.

Finalizando, trata el asunto migratorio, haciendo referencia a la solidaridad de los europeos y su disposición a ayudar a aquellos que huyen de la guerra. Sin embargo, es crítica con los controles fronterizos, ya que tan solo el 20% de las personas que no tienen derecho a permanecer en territorio de la Unión Europea, lo abandonan realmente.

Aunque el tema con el que cierra su discurso es, sin duda, el gran problema que han sufrido varios Estados miembros este verano: los incendios. Teme que cada verano sea más duro y caluroso como consecuencia del cambio climático, por lo que propone la creación de un nuevo centro europeo de ayuda contra incendios, que se ubicará en Chipre. Además, hace ilusión al Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, activado por España en agosto, y que hizo efectiva la coordinación por parte de la Comisión Europea de efectivos griegos que fueron enviados para ayudar a extinguir las llamas en España.

Al despedirse, hace alusión a la rapidez con la que debería actuar la Unión Europea en el futuro, a los resultados que debería conseguir en beneficio de los europeos, y a las libertades de las que se disfrutan en el territorio de los 27 Estados miembros, fruto de una lucha constante.

Von der Leyen enfatiza que, hace 80 años, el continente europeo era el infierno en la tierra. Que hace 40 años, había un muro que nos dividía. Que hoy, hay libertad.

Finalizada la exposición de los aspectos más relevantes del discurso del SOTEU 2025, pueden surgir varias preguntas. Aunque la Unión Europea es plenamente consciente de que la guerra acecha en su vecindad, ¿está preparada para luchar contra ella en caso de tener que defender a alguno de sus Estados miembros? ¿O seguirá dependiendo de la OTAN y, en consecuencia, de Estados Unidos para ello? ¿Se debería apostar en todos los ámbitos por el made in Europe y dar menos relevancia a los pactos comerciales con terceros estados? Para un europeo puede ser frustrante ver cómo los tiempos pasados fueron mejores: la creación de la CECA, la idea de vivir en una Europa con unos valores compartidos, donde reinase la paz y la prosperidad económica después de haber vivido dos guerras mundiales. Quizás para enfrentar un futuro incierto sea necesario volver a poner en valor y trabajar realmente por esas ideas que, hace ya 75 años, marcaron un antes y un después en el viejo continente.

Rita Fernández Vela, es alumni del máster en Relaciones Internacionales

Este artículo se incluye dentro de la Cátedra Jean Monnet «European Union’s external relations and Spanish Foreign Policy».

 

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